domingo, 28 de agosto de 2011

"De dónde vienes, manzanas traigo" o cómo reirse del personal

Sorprendido me hallo cuando, tras pinchar un enlace en Twitter enviado por @DobleCiego (autor del recomendable blog Doble Ciego) me encuentro con esta "noticia" de un periódico argentino, cuyo subtítulo es "la verdad debe contarse entera... siempre!". Tal y como ponía @DobleCiego en su tweet, es un facepalm total. Así que me dije: "vamos a hacer como en matemáticas, que para explicarte cualquier cosa, usan un ejemplo sencillo, como ilustración". Y explicamos así, un par de características básicas acerca del arte de detectar magufadas. 

Empecemos por el principio: dice el titular que el Efecto ELENIN "llegaría en el 2012 y destruiría el planeta al cambiar sus polos y su magnetismo". Bueno, en primer lugar, en todo caso provocaría problemas más o menos graves, pero no destruiría el planeta. ¿Por qué iba a hacerlo? Los polos terrestres han ido variando lentamente a lo largo de la vida del planeta y, aunque el cambio fuese brusco, no encuentro mecanismo posible por el que se destruyese. Puede que los humanos tuviésemos algún problema con los sistemas electrónicos y de guiado de naves, pero creo que no mucho más. Ya tenemos el primer indicio de que algo va mal.

Pasamos a leer el artículo en cuestión. "Un grupo de Astrónomos de EEUU..." ¿Qué grupo?¿En qué estado de EEUU?¿Qué Universidad o entidad es la que los contrata? ¿Acaso no es relevante saber quiénes han sido? Sí, salvo que la queramos meter doblada. Así que segundo indicio: no nos dicen quién ha dicho lo que se afirma, no vaya a ser que busquemos a ese grupo y les preguntemos, que se descubre el pastel. 

Seguimos. El cometa parece expulsar ácido prúsico, más comunmente conocido como ácido cianhídrico, un compuesto altamente tóxico para el ser humano (y los seres vivos en general) que se produce al combustionar ciertos materiales como tejidos sintéticos, según la Wikipedia. No entiendo la necesidad de usar un término anticuado, salvo que pueda resultar más aterrador, pero bueno, todo bien hasta el momento. Aunque sí es cierto que, teniendo en cuenta el titular, desconcierta un poco que la presentación de la noticia empiece así.

Qué tendrá que ver el tocino con la velocidad...
Podemos terminar de leer el artículo sin encontrarnos con ninguna locura pseudocientífica. Lo que puede sonar peor es el "telescopio submilimétrico", que suena a pseudciencia. De hecho, en un primer momento, pensé que era una invención de tantas, aunque resulta que es un tipo de telescopio que capta radiación electromagnética de longitudes de onda inferiores al milímetro. Pero lo sorprendente de todo esto es que no se ha mencionado en ningún momento porqué el cometa va a intercambiar los polos magnéticos, ni quién lo dice, ni en base a qué, ni nada. Sólo generalidades que pueden ser más o menos ciertas (no lo he comprobado, en realidad), pero que no dicen nada ni aportan nada sobre la afirmación de que destruirá la Tierra. En fin, parece más una broma que un artículo. Y sigo sin entender el subtítulo del periódico, salvo que se aplique al cuerpo de las noticias, pero no a los titulares. 


jueves, 25 de agosto de 2011

Economía y farmacéuticas

Después de muchos meses de inactividad, vuelvo a esto porque es más entretenido que estudiar... xD
Otra causa de retomar el blog es que me han hecho llegar un mail con una entrevista que ya leí hace un tiempo y que me parece bastante interesante.
Esta entrevista, que fue publicada en La Vanguardia, es al Premio Nobel de Medicina 1993 Richard J. Roberts. Aunque es probable que lo conozcáis, lo considero muy interesante y merece la pena emplear dos minutos para leerlo, porque lo dice un Premio Nobel de Medicina y no un contertulio piernas de cualquier emisora de radio o uno de los espontáneos sabelotodo de la TV.

Y sin dar más vueltas a lo mismo, aquí os lo dejo:

  • Tengo 63 años: lo peor de hacerte mayor es que das por seguras demasiadas verdades: es cuando necesitas nuevas preguntas. Nací en Derby: mi padre mecánico me regaló un juego de química... Y aún me divierte jugar. Casado, cuatro hijos; uno, tetrapléjico por un accidente, me anima a seguir investigando. Participo en el Campus Excelencia.
  • ¿La investigación se puede planificar?
  • Si yo fuera ministro de Ciencia, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.
  • Parece una buena política.
  • Se suele creer que, para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la aplicada...
  • ¿Y no es así?
  • A menudo, los descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.
  • ¿Cómo nació?
  • La biotecnología surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.
  • Toda una aventura.
  • Sí, pero nadie esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.
  • ¿Fue científicamente productiva?
  • Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.
  • ¿Qué descubrió usted?
  • Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).
  • ¿Para qué sirvió?
  • Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.
  • ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?
  • Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.
  • Le escucho.
  • La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.
  • Explíquese.
  • La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...
  • Como cualquier otra industria.
  • Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas, y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
  • Pero si son rentables, investigarán mejor.
  • Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
  • ¿Por ejemplo...?
  • He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...
  • ¿Y por qué dejan de investigar?
  • Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted tanto como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
  • Es una grave acusación.
  • Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación, no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores, mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
  • Hay dividendos que matan.
  • Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.
  • ¿Un ejemplo de esos abusos?
  • Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.
  • ¿No me habla usted del Tercer Mundo?
  • Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.
  • ¿Los políticos no intervienen?
  • No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.
  • De todo habrá.
  • Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos - y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras...


This is it... Voy a ahorrarme valoraciones personales, y que cada uno saque sus propias conclusiones.
Sin mas, me despido. Y espero no tardar tanto en volver a publicar. 


FFF - G